Andrés Pascual: “Me fascina la zona de la Sonsierra riojana, por el ambiente de sus paisajes”

Andrés Pascual (Logroño –La Rioja–, 1969) ha ejercido durante veinte años como abogado. Tras una larga estancia en Londres, actualmente vive en Lisboa y se dedica a escribir y a impartir conferencias. Ha recorrido más de cincuenta países buscando escenarios para sus libros, que han vendido cientos de miles de ejemplares y han sido traducidos a nueve idiomas. Con “Taj” (Espasa, 2016) obtuvo el Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio. Posteriormente se alzó con el Premio Urano de Crecimiento Personal con “El oso, el tigre y el dragón”. “A merced de un dios salvaje” es su última obra, que ya va por su cuarta edición. www.andrespascual.com

Amdrés Pascual con su última obra, inspirada en La Rioja, “A Merced de un Dios Salvaje”. ABEL ALONSO.

José Manuel Padilla Ruiz @riojatur

  • ¿Qué relación tienen sus obras con La Rioja?
  • Es la primera vez que escribo una novela ambientada en La Rioja, pero no va a ser la última. Estamos ya en la cuarta edición y he comenzado la segunda entrega de la saga. La trama será independiente, pero utilizaré personajes y escenarios de A merced de un dios salvaje. La comarca de la Sonsierra riojana es una maravilla. En ella hay viñedos que parecen las olas de un mar apacible, necrópolis ancestrales en mitad de los campos y, sobre todo, unas tradiciones milenarias que impresionarán a lectores de cualquier país del mundo, que espero las conozcan muy pronto.
  • ¿En qué se inspira a la hora de escribir sus obras?

En este caso quería fundir el ambiente idílico de los viñedos de la Rioja con el dramatismo de un thriller puro. La chispa que prendió la novela fue Raúl, un niño de carne y hueso que tiene una enfermedad rara llamada síndrome de Dravet. Cuando llega a la Rioja con su padre descubren que un tío suyo estremecedoramente idéntico a él despareció veinte años atrás en una tormenta, con la misma edad que Raúl tiene ahora. Una tragedia sin resolver que llena la comarca de culpas, sospechas y el temor a que vuelva a repetirse.

  • ¿Cuál es su vino favorito?

Me resulta difícil escoger uno, me encantan los reservas clásicos de Rioja. El vino es un elemento esencial en el libro porque también lo es en las familias riojanas. No es solo algo que se bebe, más bien es algo que se vive. Y luego están las bodegas centenarias, con esa mezcla de belleza en la superficie y misterio en los calados subterráneos, llenos de misterio y silencio y oscuridad, perfectos para una trama de intriga.

  • ¿Cuál es su tapa favorita?

Patatas bravas.

  • ¿Un plato típico riojano que el visitante no se puede perder?

La menestra. Si es posible, con las pencas de acelga rebozadas.

  • Un recorrido imprescindible por la geografía riojana.

Hoy me quedo con “La Rioja: Paisaje mágico”, la ruta basada en los escenarios de la novela que ha puesto en marcha La Rioja Turismo. Incluye las fascinantes vistas de Vicente de la Sonsierra, el Barrio de la estación en Haro, el museo Vivanco en Briones y el monasterio de Santa María La Real en Nájera.

  • Un monumento característico riojano.

Santa María de la Piscina, una preciosa joya del románico enclavada entre las viñas de Peciña que tiene una importancia vital en la trama de A merced de un dios salvaje.

  • Unas fiestas.

Como logroñés, San Mateo.

  • Un eslogan para promocionar La Rioja.

Siempre me ha gustado “La tierra con nombre de vino”.

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